Llegar a tener una frecuencia sexual donde ambos se sientan satisfechos requiere trabajo y compromiso de las dos partes. Ahora bien, estar con alguien que te presiona para hacerlo todos los días, sin importar cómo te sientes, trae muchísimas complicaciones con el tiempo pues ya dejas de hacerlo por satisfacción personal y se convierte en un trabajo forzoso.
Es necesario que seas honesta con tu pareja; dile que tanta presión de su parte no te hace bien y te genera incomodidad, que eso no significa que no disfrutas estar con él, pero te gustaría que las cosas no fueran impuestas. También debes confesarle que, muchas veces, accedes a hacerlo para salir del paso.
Es importante que sepas que es posible que tu pareja se sienta ofendido cuando decidas hablar, pero debes mantener tu posición, pues es mejor ser honestos y poner límites sanos que seguir aguantando hasta que un día llegues a odiarlo por no saberte valorar.