Al menos esa es la tesis que defiende Michelle Langley, autora del libro Women’s Infidelity. Según ella, el patrón que siguen las mujeres infieles es común a la mayoría y, si sus parejas supieran reconocerlo, podrían atajar sus problemas sentimentales a tiempo, quizá, de evitar una ruptura.
La autora asegura que, después de investigar durante más de diez años el comportamiento femenino, está convencida de que las creencias generales de la sociedad están mal encaminadas y, si no cambian, cada vez será mayor el número de mujeres infieles y de matrimonios infelices. “Actualmente, son las mujeres las que dan el primer paso en un 70 – 75% de los divorcios”, afirma.
Según Langley las mujeres más propensas a dar ese paso son las que tienen alrededor de treinta años y llevan cuatro de matrimonio. “Es muy común que estas mujeres experimenten una crisis de madurez similar a la crisis de los 40 masculina”, explica.