El cáncer de ano es una proliferación de células que comienza en el orificio anal. El orificio anal es un tubo corto al final del recto. Las heces pasan a través del orificio anal cuando salen del cuerpo.
El cáncer de ano puede causar síntomas como sangrado rectal, sangre en las heces y dolor en el ano. A medida que avanza, puede formar un tumor o un bulto. A veces, estos síntomas pueden confundirse con hemorroides.
En el pasado, la mayoría de las personas con cáncer de ano se sometían a cirugía para extirpar el cáncer. A menudo, esta operación implicaba crear una nueva vía para que los desechos salieran del cuerpo. Hoy en día, la mayoría de los tratamientos contra el cáncer de ano implican quimioterapia y radioterapia. Con este enfoque, es posible que no se requiera una cirugía.