Las piernas arqueadas corresponden a una afección en la que las rodillas permanecen ampliamente separadas cuando una persona se para con los pies y tobillos juntos. Se considera normal en los niños menores de 18 meses.
Los niños nacen con las piernas arqueadas debido a su posición plegada en el útero de la madre. Las piernas arqueadas comienzan a enderezarse una vez que el niño empieza a caminar y sus extremidades empiezan a soportar peso (aproximadamente entre los 12 y 18 meses de edad).
Hacia los 3 años, el niño casi siempre puede pararse con los tobillos separados y las rodillas apenas en contacto. Si las piernas arqueadas aún están presentes, entonces se dice que el niño es patizambo.