Sí, la preferencia de los hombres por mujeres con trasero grande tiene orígenes ancestrales!
¡Conoce este nuevo estudio científico¡ que nos contarán:
La posición del misionero es la postura sexual más común, si bien no se le considera universalmente como la más preferida.[2] Además de su uso en el sexo vaginal, puede usarse también para otros tipos de actividad sexual, como el sexo anal, y de hecho también el sexo sin penetración (por ejemplo, el sexo intercrural), y su aspecto penil-vaginal es un ejemplo de actividad reproductiva ventro-ventral (frente a frente).