Esta infección está producida por el hongo de la cándiday se caracteriza por la presencia de bolitas en la boca de color blanco acompañadas de dolor al tragar y sangrado al cepillarse.
La aparición de una bolita en la cavidad interna de la boca puede causar una gran alarma en quien la padece, y es que el primer pensamiento es que se trata de una condición grave o maligna que debe ser atendida de inmediato. Sin embargo, en la mayor parte de los casos no hay motivos para preocuparse a menos que esta lesión comience a presentar cambios notorios.
Comúnmente, aparecen en zonas en las que se produce roce, aunque pueden salir en cualquier punto de la cavidad oral. Los mismos no representan ningún peligro y, en algunos casos, cuando tienen un tamaño pequeño, pueden desaparecer por sí solos, sin embargo, si crecen, es conveniente que sean removidos para mayor comodidad del paciente.