Cuidado si tu pareja te pide por atras es que ya…

Las formas de vivir y experimentar la sexualidad humana son amplias y diversas. Para tener prácticas sexuales seguras y placenteras es esencial acceder a información confiable que nos permita tomar decisiones informadas. Así mismo, toda práctica sexual debe estar basada en el consentimiento de las personas involucradas.

En los anales de la historia, se han encontrado evidencia de que el sexo anal es una práctica antigua. En América Latina se han encontrado esculturas de pequeñas figuras humanas que mantienen relaciones sexuales vaginales, anales y orales. Estas figuras pertenecían a sociedades prehispánicas que habitaban el continente americano antes de la conquista y colonización de los españoles (1).

En lo que respecta a Europa, hay registro de prácticas sexuales anales en la Antigua Roma. Si bien, los historiadores exponen que los romanos eran abiertos a diversas prácticas sexuales, había restricciones para esta práctica según el estatus que tenía una persona en la sociedad: recibir penetración anal por parte de otro hombre era visto como algo «femenino» y, por ende, era rechazado (2).