Los tatuajes son modificaciones corporales que pueden representar desde un sentir, hasta una costumbre cultural. Históricamente, sociedades antiguas como los mayas, aztecas y amazónicos recurrían a tintas naturales para pintar su piel y manifestar parte de sus creencias, de acuerdo con la revista ‘Global’ de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Aunque se puede decir que este acto es una tradición, durante un largo tiempo se les atribuyó un carácter negativo que creó todo un estigma alrededor de los mismos y que solo hasta el siglo XX empezó a tener una mayor aceptación.
Desde finales de los años 80 y principios de los 90 se volvieron muy populares. Hoy lo que tenemos es una profusión enorme de tatuadores; es una moda que aparece en las televisiones, en las revistas, con los artistas y los jugadores de fútbol”, señala Héctor Castillo Berthier, sociólogo y coordinador de la Unidad de Estudios Sobre la Juventud (UNESJUV) en la UNAM.