Estaba haciendo sus necesidades sin saber que en su baño habí….

Es interesante», afirma. «He trabajado en casos en los que ladrones han defecado en una casa y siempre le he preguntado a la policía si esta era suave o dura. Se quedan mirándome como si estuviera completamente loco. Les digo que si suave, proviene de alguien está ansioso, así como el niño que va y lo hace en su cama. Y si la deposición es realmente dura, esto indica que es de alguien que está enojado y resentido con lo que está haciendo».

Por supuesto que hay situaciones desafortunadas en las que a alguien con un estómago delicado o una enfermedad estomacal más grave no le dé tiempo de encontrar un baño. Pero si sólo nos centramos en quienes defecan en público a propósito, podemos dividir los casos en incidentes puntuales y campañas sistemáticas.

La mujer furiosa que fue arrestada en Canadá el mes pasado parece entrar en la primera categoría. Una cámara la grabó haciendo sus necesidades en el suelo de una cafetería y tirándole sus deposiciones al personal, que no le había dejado utilizar los servicios higiénicos de ese local