La escena es desde luego gore y terrorífica. El establo está lleno de cadáveres a medio comer y pisoteados por los caballos. Arriba Hércules observa todo el panorama y Diomedes por su parte no puede más que gritar.
Diomedes devorado por sus caballos (como dijimos, en realidad yeguas…) es la visión del simbolista Moreau de esta escena mitológica, y por supuesto no faltan significados ocultos y dobles lecturas por todas partes.
Moreau lleva el mito a su terreno casi onírico y es normal que en una obra simbolista las interpretaciones se multipliquen.