¿Sabías que la piel es la entrada sensorial más grande del cuerpo? Se extiende de la cabeza a los pies y está repleta de terminaciones nerviosas.
Existen zonas más sensibles que otras y zonas erógenas, que tienen mayor concentración de estas terminaciones.
Estas áreas, al ser estimuladas por el tacto, producen activación sexual y diversas respuestas corporales.