Trump, obsesionado con la parada militar desde su primer periodo en la Casa Blanca, apareció acompañado por su esposa Melania en el desfile, que comenzó 30 minutos antes por los pronósticos de mal tiempo.
Exclamaciones de «¡USA! ¡USA!» y una salva de 21 cañonazos rindieron honores aquí al 250 aniversario de las fuerzas armadas coincidiendo, con el Día de la Bandera y el cumpleaños 79 del mandatario republicano.En su discurso breve, Trump afirmó que «ya era hora» de que Estados Unidos celebrara al Ejército que “nos mantiene libres y nos hace fuertes».
Además, hizo un alarde de fuerza y advertencias a los que considera adversarios globales y enemigos de Estados Unidos “que han aprendido que, si amenazan al pueblo estadounidense, nuestros soldados irán tras ustedes».